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Monograf?a sobre el A?o Internacional del Agua Dulce 2003

Año Internacional del Agua Dulce 2003

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"Ninguna medida haría más por reducir las enfermedades y salvar vidas en los países en desarrollo que facilitar un acceso general al agua potable y a los servicios de saneamiento"
Kofi Annan, Secretario General de la ONU

Razones para la convocatoria

En reconocimiento a la importancia crítica de los recursos hídricos para el futuro de nuestro planeta, la Asamblea General de las Naciones Unidas ha declarado el 2003 Año Internacional del Agua Dulce.

  • Se calcula que en el mundo en desarrollo el 80% de las enfermedades se debe al consumo de agua no potable y a las malas condiciones sanitarias.
  • Las mujeres y las niñas tienden a sufrir más por la falta de instalaciones de saneamiento adecuadas.
  • La cisterna de un inodoro occidental utiliza la misma cantidad de agua que usa un ciudadano medio del mundo en desarrollo para lavar, beber y cocinar durante un día entero.
  • 1.100 millones de personas, aproximadamente una sexta parte de la población mundial, carecen de acceso al agua potable y 2.400 millones, el 40% de la población mundial, no dispone de instalaciones sanitarias adecuadas.
  • Unos 6.000 niños mueren diariamente de alguna enfermedad relacionada con el agua no apta para el consumo y con las malas condiciones de saneamiento e higiene.
  • Las pérdidas de agua por filtraciones, conexiones ilícitas y desperdicios ascienden a un 50% de agua potable y un 60% de agua para regar en los países en desarrollo.
  • Durante el siglo pasado, el consumo de agua ha aumentado a un ritmo dos veces mayor que la población. Oriente Medio, África septentrional y Asia meridional sufren una grave escasez de agua.
  • Las inundaciones corresponden a más del 75% de los desastres naturales que han afectado a los pueblos durante los años noventa, y causaron más del 33% del costo total estimado para los mismos.
  • En los países en desarrollo, se suministra hasta un 90% de aguas residuales sin tratamiento.
  • La sobreexplotación de las aguas subterráneas para agua potable y de regadío ha ocasionado que el nivel freático se reduzca en decenas de metros en numerosas regiones, obligando a los pueblos a beber agua de baja calidad.

    (Departamento de Información Pública de las Naciones Unidas, 2003)

Objetivos de la Convocatoria

Se han fijado grandes metas con el fin de fomentar la acción y avanzar en el camino. En la Cumbre del Milenio de Naciones Unidas los líderes mundiales acordaron reducir para el año 2015 el porcentaje de personas que carecen de acceso al agua potable a la mitad. En la Cumbre de Johannesburgo del año 2002 reafirmaron este compromiso y añadieron una meta acorde con la anterior: la de reducir a la mitad para el mismo año el porcentaje de personas que carecen de acceso a servicios sanitarios básicos. Por otra parte, acordaron elaborar planes nacionales de gestión y eficiencia hidrológicas para el año 2015.

El logro de estos objetivos constituye una gran empresa que requiere considerables recursos y una acción coordinada, no sólo por parte de los gobiernos, sino también de aquellos que consumen agua y de los que invierten en este bien preciado, especialmente a nivel estatal.

Entre las acciones necesarias se incluyen:

  • Un cambio de conducta en relación con el consumo de agua, el saneamiento y la higiene. La movilización de la energía y la participación de las comunidades, en concreto, de los grupos de mujeres.
  • Fijar objetivos y planes nacionales con el fin de estimular las inversiones.
  • Ejecutar políticas y marcos legales para la gestión de los recursos hídricos que contemplen, tanto las necesidades de la salud pública, como de los ecosistemas.
  • La creación de alianzas entre compañías privadas, donantes bilaterales, organismos de desarrollo, bancos, sociedad civil y comunidades locales.

Por otra parte, hay noticias alentadoras. Los gobiernos, los organismos y los bancos internacionales, las organizaciones no gubernamentales y el sector privado anunciaron en la Cumbre de Johannesburgo más de 20 iniciativas de cooperación en materia de agua y sanidad, lo que supone más de 1.000 millones de dólares en recursos.

Debemos aprovechar este impulso para alcanzar los objetivos y hacer el mejor uso de nuestros recursos hídricos.

Los gobiernos, los organismos y los bancos internacionales, las organizaciones no gubernamentales y el sector privado anunciaron en Johannesburgo más de 20 iniciativas de cooperación en materia de agua y sanidad, lo que supone más de 1.000 millones de dólares en recursos.

Debemos aprovechar este impulso para alcanzar los objetivos y hacer el mejor uso de nuestros recursos hídricos.